10 errores a la hora de implementar tu plan de marketing digital

Qué es un insight | Wide
Claves para identificar el insight que la comunicación de tu marca necesita
09/10/2019
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10 errores a la hora de implementar tu plan de marketing digital

Errores que no debes cometer en tu plan de marketing digital | Wide Marketing

Una estrategia de marketing digital bien definida permite planificar cada movimiento en el entorno digital y alcanzar los mejores resultados.

Muchas veces el plan de marketing digital que has diseñado no te permite alcanzar los objetivos que esperas. ¿Por qué?

Hace unos días tuvimos el placer de compartir y debatir en K School sobre los “grandes errores” en marketing online junto con grandes profesionales del sector.

Hoy, desde Wide, te contamos cuáles son los 10 errores que debes evitar cometer al implementar tu plan de marketing digital teniendo en cuenta 3 aspectos esenciales:

  • Clientes
  • Estrategia
  • Tecnología


1. Olvidas que las personas son el centro de las estrategias de marketing



Las personas son las que hacen la marca y debes tener en cuenta todos los actores que participan en la misma porque forman una cadena.

Los trabajadores felices trabajan con mejores resultados. Las personas motivadas son los mejores embajadores de una marca. Las personas orgullosas de lo que hacen ofrecen recomendaciones y actúan como prescriptores. Los mejores prescriptores también serán tus mayores vendedores.

Si quieres una marca que funcione, ten en cuenta en tu estrategia a todos los encargados de elaborar y poner en marcha tu plan de marketing digital.


2. No evolucionas con el mercado



El primer gran error es no escuchar a tus clientes y creer que sabes cuál es la demanda del mercado justificándote en “porque así se ha hecho siempre”.

Ten en cuenta que a las personas no les importa lo que vendes, les importa que te concentres en sus necesidades, en sus problemas y en lo que les inquieta. Se trata de dar con el insight, con la motivación oculta de tu target para encontrar el camino que te llevará solucionar un problema.

En una época donde existe tanta competencia debes procurar diferenciarte del resto y ofrecer un servicio óptimo. Adáptate al mercado o muere, esa es la clave.

¿Recuerdas la marca Fitbit? Fue una de las pioneras en smartwatches y weareables pero ha pasado de tener más del 20% de la cuota de mercado en 2016 a quedarse este 2019 con tan solo un 5%.

¿Los motivos? No ha sabido identificar cuáles eran las necesidades del mercado y se ha centrado más en competir con grandes marcas como Apple o Samsung que en especializarse o buscar una salida concreta en el sector tecnológico para ofrecer soluciones a sus clientes.

Lo mismo le ha pasado a Google con la comercialización del sistema operativo Wear OS, que empezó en 2014 (un año antes que WatchOS de Apple) y todavía no ha conseguido despegar ni rivalizar a su principal competidor.

Cuando se crea un nuevo mercado y eres pionero, cuentas con una ventaja frente al resto que te aporta valor. Sin embargo, eso no va a durar mucho tiempo. Es importante ser capaz de seguir el ritmo porque otros competidores podrán sumarse al carro en cualquier momento y cogerte la delantera.

Recientemente se ha dado a conocer un nuevo acuerdo entre Google y Fitbit en el que, el gigante de Internet ha comprado a la marca por un valor de 2.100 millones de dólares con el fin de impulsar el sistema operativo. ¿Lo conseguirá sabiendo las reticencias que hay en Europa por la cantidad de datos que tiene en su poder?


3. No sabes cuáles son tus competencias clave



Una de tus competencias clave debe ser saber por qué tu cliente te compra y qué hace que tu marca sea relevante en el mercado.

Hablamos de crear propuestas de valor: aquello que marca la diferencia, que impacta, que llama la atención y que apetece consumir ya sea en forma de producto o de servicio.

Hay que tener un conocimiento colectivo sobre cómo coordinar las habilidades productivas, tecnológicas y el capital humano de la empresa. Solo así se consigue sacar el máximo partido a cada una de las áreas y entender cuáles son las competencias de tu negocio.

Una forma útil para alinear las actividades de la empresa y tener de forma visual cuáles son los elementos que definen el valor de tu negocio es el Business Model Canvas o lienzo de modelo de negocio.

Estableciendo 4 puntos clave, puedes llevar a cabo una plantilla que te ayudará a una mejora en la gestión estratégica:


  1. Infrastructura del negocio
    ¿Cuáles son las actividades que se tienen que llevar a cabo, los recursos de los que dispones en todos sus niveles y los socios o alianzas empresariales con los que cuentas?
  2. Oferta
    ¿Con qué producto cuentas y por qué elegirte a ti en vez de a la competencia? Aquí es donde se encuentra la propuesta de valor.
  3. Clientes
    ¿Quién te va a comprar?, ¿cuentas con diferentes perfiles de clientes? Primero establece si se trata de un producto de consumo masivo o de nicho y después, teniendo claras las necesidades de tus consumidores, podrás empezar a segmentar.
  4. Finanzas
    Ten claro cuáles son los costes monetarios que te vas a dejar y de qué forma vas a generar ingresos. Puede ser que sea vendiendo activos que tengas como cualquier e-commerce, o que la fuente de ingresos sea la publicidad y a través de tasas de suscripción como Spotify.


4. Tienes una comunicación unidireccional



Procura formar parte de las conversaciones que se generan en tu comunidad. Esto implica conocer cuál es tu público relevante y saber lo que puedes hacer por seducirlo y mantenerlo.

Las personas están cansadas de las marcas que solo resaltan lo buenas que son o por qué debes comprar sus productos y no los de la competencia.

La comunicación es tu mejor aliada y es de todos con todos. Da igual que seas una multinacional de gran renombre, una pyme o una startup que acaba de empezar, focalízate en saber qué es lo que necesitan tus clientes y qué puedes hacer para satisfacer sus necesidades.

Los consumidores han tomado el control de las redes sociales siendo capaces de generar crisis de reputación en empresas cuando no obtienen el trato deseado. Plataformas como Twitter y Google My Business, aunque también otras como Facebook e Instagram, se han convertido en herramientas muy potentes para opinar respecto al trato recibido tras un servicio o respecto a un producto.

El outlet online Privalia, desde hace unos años en manos de Vente Privée, es una de las empresas que han sufrido crisis de reputación en Google My Business debido a la complicación en la devolución y reembolso de los productos.

Como ves todo cuenta y todo dice algo de ti: desde el tono de voz de la persona que atiende el teléfono o los correos de los clientes hasta la presentación del producto en el punto final.


5. Tu segmentación es errónea



SEGMENTA. Identifica a cada grupo de consumidores basándote en su perfil y en sus necesidades específicas para conocer por qué debería necesitar tu producto.

Puedes haber planteado la mejor campaña y plan de medios; sin embargo, si no te diriges a la audiencia correcta nunca podrás conseguir los resultados que quieres.

No enfoques todos tus esfuerzos en intentar conquistar a una persona con la que no tienes ninguna posibilidad. Céntrate en conocer bien a tu audiencia y en apostar al 100% por ella.

Con la segmentación adecuada encuentras a tu público objetivo, transmites los mensajes correctos y consigues un ROI mucho mayor.

Puede que tu producto o servicio no se limite a un perfil de personas concreto. Si trabajas para una inmobiliaria tendrás mensajes concretos para audiencias muy diferentes:

  1. Personas que quieren alquilar un piso.
  2. Gente que busca comprar, sea como inversión o sea como un proyecto de vida.
  3. Propietarios que están interesados en poner a la venta o en alquiler algunas de sus propiedades.

El tipo de perfil y las necesidades que tienen no es el mismo y el mensaje a comunicar tampoco lo será.

Segmentar te obliga a conocer a tu audiencia, a tu cliente potencial y a saber qué necesita en cada momento. Te ayudará a pensar en las variables que pueden haber para determinar una estrategia efectiva.

Un ejemplo de mala segmentación fue Aquarius, la bebida energética del grupo Coca-Cola.
La marca fue inicialmente concebida para un público deportista de gran nivel y centraban su comunicación en ese target.

Sin embargo, a lo largo de los años se ha ido viendo cómo ha ido modificando el mensaje y la forma de comunicarlo siendo ahora: “¡La bebida para toda esa gente llena de Vitalidad y con Ganas de comerse el Mundo! ¡Aquarius revitaliza las ganas de la gente luchadora con ganas de mejorarse día a día!”


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6. No has definido tus objetivos SMART



Antes de ponerte con las acciones, tienes que saber para qué lo haces, dónde quieres llegar. Es en esta parte cuando entran en juego los objetivos.

Un buen punto de partida es realizando un DAFO, un mapa conceptual en el que verás cuáles son las Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades de tu marca.

Un DAFO te ayuda a:

  • Aprovechar las oportunidades utilizando tus fortalezas.
  • Evitar las amenazas maximizando las ventajas de tus fortalezas.
  • Superar las debilidades sacando el máximo partido a las oportunidades.
  • Minimizar las debilidades y evitar las amenazas.

Cuando ya tengas los conocimientos sobre qué es lo que debes evitar y qué es lo que puedes aprovechar de tu marca, hay que empezar con los objetivos. Defínelos de lo general a lo particular para saber la línea que vas a tomar y con qué pasos vas a empezar para conseguirlos.


Objetivos SMART


Es importante establecer objetivos a corto, medio y largo plazo para poder llevar a cabo un seguimiento. Piensa que si no has conseguido los objetivos que te propones a corto plazo, puede que tengas que replantear los pasos que vas a seguir para llegar a ellos.

Al crear metas es importante que sigan unos criterios determinados y se ajusten a la realidad. En este sentido te recomendamos que te centres en el modelo SMART:

  • Específicos (Specific) ¿Qué es lo que quieres conseguir? Responde de forma clara y concisa.
  • Medibles (Measurable) ¿Qué indicadores o KPI’s vas a tomar como referencia para saber su eficiencia? Es importante conocer cuál es la evolución.
  • Alcanzables (Achievable) ¿Realmente vas a poder conseguirlo? Es frustrante para los empleados tener un objetivo marcado que sea imposible de conseguir.
  • Relevantes (Relevant) ¿Va a tener un impacto en tu negocio o en tus clientes?
  • Temporales (Time-bound) ¿En cuánto tiempo vas a conseguirlo? Es importante marcar un espacio de tiempo para generar foco, asignar recursos e indicadores.

Un ejemplo de objetivo SMART sería aumentar el número de visitas a la web en un 30%, de 2.500 a 4.000, en los próximos 6 meses.


7. No tienes una estrategia clara



Estrategia es la forma que adopta y sobre la que se construye tu propuesta de valor para llegar al segmento al que te diriges.

Definir una estrategia consiste en identificar las oportunidades que hay en el mercado, pero también en renunciar a los distintos caminos que pueden haber y focalizarte en uno en el que la propuesta de valor sea diferencial.

Al planificar una estrategia de marketing digital se recomienda perfilar todos los pasos, las directrices y las líneas que vas a tomar para saber qué objetivos SMART quieres alcanzar.

¿Por qué? Porque no puedes empezar una casa por el tejado. La estrategia es la base, la encargada de guiarte en los momentos más difíciles y la que te indica qué directrices tomar para conseguir tus objetivos.

Por ejemplo, si tienes como objetivo principal aumentar el tráfico orgánico, tendrás que definir una estrategia SEO .
Con una correcta selección de las palabras clave basada en la intención de búsqueda del usuario y con un seguimiento de la evolución del posicionamiento de estas, te será mucho más fácil llegar a conseguir el tráfico que te propones.

Te puede interesar: Cómo elegir las keywords en tu estrategia digital


8. No mides los resultados que tiene tu estrategia de marketing



Tienes la estrategia que vas a seguir y has establecido los objetivos. Toca evaluar si el rendimiento es positivo.

Es recomendable utilizar cuadros de mando integrales (CMI), unos dashboards que acumulan grandes volúmenes de datos para sintetizar la información relevante de tu empresa, dar apoyo en la toma de decisiones e implicar a las personas en su seguimiento. Una herramienta que te puede ayudar a recopilar información durante un tiempo determinado y realizar comparativas con otros periodos es Data Studio. Esta se conecta con todos productos de Google como Analytics y Adwords para mostrar de forma visual cuál es la evolución de tu marca.

Aunque si quieres conectar plataformas para conocer el proceso en otros entornos digitales como Facebook o LinkedIn, puedes utilizar Supermetrics e integrarla en Data Studio para poder tener toda la información en un mismo informe.

¿Qué mido? Esa es la gran pregunta cuando quieres valorar los resultados que tienes tras implementar tu estrategia de marketing digital.

Aquí te dejamos algunas de las métricas más utilizadas:

  • Ventas/Facturación
  • CPA (Coste de adquisición de un cliente)
  • CR% (Tasa de conversión)
  • Tíquet medio de compra
  • Visitas a la página web
  • Media de páginas visitadas
  • Ciclo de vida del cliente


El marketing busca crear propuestas de valor para tu cliente con el objetivo de que haya un crecimiento estable en tu empresa.


Si no calculas los beneficios y las pérdidas no podrás ver realmente si tus estrategias funcionan.

Cada acción debe tener un objetivo al que dirigirse. Uno de los errores en marketing es seguir invirtiendo sin conocer el ROI (Retorno de la Inversión o Return On Investment) que genera para conseguir nuevos clientes.


¿Cómo medir el Retorno de Inversión?


ROI= (beneficio obtenido-inversión)/inversión

Si inviertes 2.500€ en campañas de Facebook Ads

El promedio de la venta es de 200€

Obtienes 15 clientes

ROI 20% = (3.000€-2.500€)/2.500€


Hay que tener un conocimiento del entorno y coordinar todas las habilidades productivas, tecnológicas y el capital humano para alcanzar los mejores resultados.


9. No usas la tecnología



Vivimos en un mundo digital. Fíjate a tu alrededor, seguramente tengas más de un dispositivo cerca, ¿es así?

Pues en marketing va mucho más allá. Las diferentes apps, la realidad aumentada, la geolocalización, el reconocimiento facial y los códigos QR, entre otros, pueden ayudarte a mejorar el rendimiento de tus campañas, a acercarte a tu audiencia y a conseguir mejores resultados.

La marca de coches Mini, decidió promocionar el nuevo Mini Countryman con una campaña basada totalmente en la tecnología.

Desarrollaron una aplicación “Getawat Stockholm” desde donde el usuario tenía que encontrar un Mini virtual en su móvil a través de Google Maps.

Gracias a la geolocalización, la app situaba al Mini y a otros competidores en el mapa. Cualquier persona con la app abierta podía robarte el coche si se encontraba a menos de 50 metros de ti por lo que el juego consistía en escaparte del resto de personas para evitar el robo.

La persona que tenía el Mini virtual durante una semana, era el ganador del nuevo modelo Countryman.

Este es un solo ejemplo de cómo la tecnología traspasa fronteras y puede llegar a movilizar a una ciudad en búsqueda de algo que realmente “no existe”.

Recuerda: Aplica todas las capacidades que conoces, esfuérzate por investigar e implementar las que no conoces e innova en todo aquello que todavía no se ha inventado para favorecer la comunicación.

Piensa que la tecnología está en constante cambio, procura renovarte a diario y aplicarla en tu negocio cuanto antes posible. Si hay algo que funciona, mejor ser el primero.


10. No pruebas y pivotas si es necesario



La intuición debe ser una de tus mejores bazas a la hora de llevar a cabo tu estrategia de marketing digital. Hay veces que no se puede explicar con todo detalle por qué algo es como es; sin embargo, eres consciente de que a la audiencia le gusta y de que tendrá una buena aceptación.

El marketing no se basa en conocerlo todo y hacerlo todo perfecto, sino que se trata de ir probando, de hacer tests y de equivocarte para llegar a dar con la respuesta de qué es lo que funciona mejor.

Pivota, haz cambios en el modelo de negocio partiendo del punto en el que te encuentras para continuar creciendo. Muchas veces es gracias a una “corazonada” que se llega a innovar y a ser pionero en algo.

Esto no significa que tengas que hacer lo primero que se te pase por la cabeza, sino que reuniendo lo que has aprendido a lo largo del camino sobre tus clientes, el valor de tu producto o servicio, la tecnología y el contexto en el que te encuentras, compruebes si la opción que barajas puede ser viable.


Haz tests A/B


Utiliza las herramientas que las redes sociales te facilitan, por ejemplo Facebook Ads. Con los tests A/B puedes crear varios conjuntos de anuncios para ver cuál es el que genera mejores resultados.

Puedes llevar a cabo tests A/B de Facebook con los siguientes objetivos:

  • Tráfico
  • Instalaciones de la app
  • Generación de clientes potenciales
  • Conversiones
  • Reproducciones de video
  • Ventas del catálogo
  • Alcance
  • Interacción
  • Mensajes
  • Reconocimiento de marca

Atrévete a probar y a cambiar cualquiera de las variables: la creatividad, el copy e incluso la segmentación para ver qué es lo que funciona mejor o qué es lo que no sirve y así obtener resultados más precisos.

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